Pedicura según la estación
Cada estación del año cambia el calzado, la exposición y el cuidado que necesitan los pies. Adaptar la pedicura a la temporada alarga su duración y evita sustos.
Primavera: transición al calzado abierto
Empieza a hidratar los talones y a limar durezas con antelación si sabes que vas a usar sandalias. Es el mejor momento para corregir uñas encarnadas o engrosadas antes de que el calor empeore las rozaduras. Los colores pastel (lavanda, menta, melocotón) son los protagonistas de la temporada.
Verano: máxima exposición
Los pies están al descubierto, sudan más y están expuestos a arena, cloro y agua salada. La pedicura en verano debe ser práctica: colores sólidos brillantes (coral, fucsia, rojo cereza, amarillo) que aguanten el roce de las sandalias sin perder brillo. La semipermanente o el gel en los pies duran más que en las manos porque los pies no se lavan tantas veces al día. Evita los relieves y la pedrería grande en esta época.
Otoño: vuelta al zapato cerrado
Al cerrar el calzado, los pies sudan más y pueden aparecer hongos si la humedad se acumula. Aprovecha para dejar las uñas sin esmalte una semana entre pedicura y pedicura. Los tonos vino, burdeos, ciruela y marrón son los colores del otoño.
Invierno: mantenimiento en seco
Con el calor de los calcetines y la calefacción, la piel de los pies se reseca. Hidrata a diario con crema específica para pies y usa lima suave una vez por semana para evitar que se acumulen durezas. Los tonos oscuros, metalizados y los nude cálidos funcionan bien en invierno.
Preguntas clave antes de elegir pedicura
¿Vas a usar sandalias abiertas o zapato cerrado? Si son sandalias, elige un color que te guste ver cada día y asegúrate de que el borde de la uña esté bien limado. ¿Tienes alguna uña engrosada, despegada o con cambio de color reciente? Si la respuesta es sí, no pintes esa uña hasta saber qué pasa. ¿Cuánto tiempo quieres que dure la pedicura sin retoques? La semipermanente en pies puede durar hasta 4 semanas si el crecimiento es lento y el calzado no roza.
Lo que nunca debes hacer en la pedicura
Usar el palito de cutículas de forma agresiva (corta la cutícula viva y puede infectarse). Cortar las esquinas de las uñas (favorece las uñas encarnadas). Usar la misma lima para uñas sanas y para uñas con engrosamiento o cambios de color (puedes extender una infección). Cubrir con esmalte una uña que duele o tiene mal aspecto.